Cuba cuenta con excelentes condiciones naturales para el aprovechamiento de las Energías Renovables. Cuánto nos falta por hacer y en qué medida podemos contribuir con la expansión de las tecnologías en el país.
Un artículo de la revista digital Cubahora nos acerca a este tema.
La energía renovable es fundamental para cumplir con el Programa de Eficiencia Energética y también con los planes del país contra el cambio climático. El Ministerio de Energía y Minas (MINEM) estima que si se emplea con todo su potencial se produzcan todos los años 26 mil GW de energía limpia. Con esto se lograrían sustituir al año 6,5 millones de toneladas de combustible y dejaremos de emitir a la atmósfera aproximadamente 21 millones de toneladas de CO anuales.
Queda todavía mucho camino para llegar al 100% de energía renovable. Falta de acceso a las tecnologías, suficientes inversiones y también de incentivos para su uso son algunos de los obstáculos. No obstante, la meta está y existe la voluntad de país, ya se dan los primeros pasos.
Al ser Cuba un país de eterno verano, como muchos insisten en llamarlo, si algo no falta es el fuerte sol. Este recurso podría ser ampliamente aprovechado para la generación de energía. Actualmente, según conferencia del Director de energía renovable MINEM, Rosell Guerra Campaña, en la Segunda Feria Internacional de Energías Renovables, tenemos instalados parques solares fotovoltaicos que en total generan 238 MW, el equivalente al consumo anual de unas 200 mil viviendas cubanas. No obstante, para cumplir los objetivos de país será necesario instalar unos 13 mil MW, indica el funcionario, de los cuales ya hay cerca de 5 mil MW en negociaciones avanzadas.
Entre las alternativas para aprovechar la energía solar se encuentra el plan de utilizar paneles en la cubierta de los edificios gubernamentales y empresas, donde se deben instalar como prioridad unos 900 MW, indicó el especialista. Esto forma parte de un programa a 5 años que estima reducir el consumo eléctrico del SEN como mínimo en un 2% anual con la máxima utilización posible de las cubiertas disponibles para instalar sistemas solares fotovoltaicos.
Por otra parte, existe la opción de usar esos sistemas en viviendas. Sin embargo, a pesar de las ventajas en los aranceles, es bastante costoso obtener por su cuenta ese servicio por parte de las personas naturales. Hoy en día solo unas 16 mil viviendas cubanas tienen las instalaciones fotovoltaicas. “Si llegáramos a instalar al menos un 1 kilowatt en el 50% del total de nuestras viviendas instalaríamos unos 2 mil MW con las ventajas que implica producir la energía directamente en el consumo”, explicó el funcionario del MINEM.
Además, como prioridad en el país se encuentra el empleo de energía solar para el bombeo de agua para el riego en la agricultura, el consumo de la ganadería y para la población. “El bombeo de agua es el mayor consumidor de electricidad del país, lo que nos impone la necesidad de implementar un programa priorizado para su sustitución por sistemas de bombeo solar”, añadió Rosell Guerra.
Más allá de las inversiones, preocupa cumplir con el programa de eficiencia energética del país y una participación protagónica de la industria nacional. Por ejemplo, Rosel planteó que con el cambio de matriz de energética se obliga al país al uso de un volumen grande de acumulación de energía solar fotovoltaica. Es por ello que es imprescindible la creación de las capacidades industriales para la producción de baterías, no puede ser que se importe toda esa tecnología, señaló.
También se impulsa el uso de vehículos eléctricos, que ya comienzan a visibilizarse más en las calles cubanas. Estos no contaminan el aire, pero igual consumen del sistema eléctrico nacional con las termoeléctricas. La intención es que al cambiar la matriz la energía empleada por este tipo de transporte sea 100% limpia.
